domingo, 2 de septiembre de 2012

La mujer sensual

Hay un poder sutil y exquisito en algunas mujeres, su presencia llena una habitación y su ausencia provoca evocaciones. ¿Qué secreto guardan esas sirenas del siglo XXI?

Cuando ella entra en una habitación su presencia se derrama sutilmente, las cabezas se dan vuelta, las miradas se posan en su caminar sin razón aparente. Los gestos de esta mujer son imitados, sus palabras escuchadas con atención, el magnetismo que desprende provoca afectos inmediatos, incondicionales seguidores y admiradores de todo lo que ella emana. ¿Quién es esta mujer? ¿Una bella modelo?¿Una actriz famosa?¿Una princesa?

No. No necesariamente. Ella ni siquiera tiene que ser absolutamente bella, ni radiantemente joven, ni especialmente rica o inteligente. Esta mujer tiene una luz especial sin proponérselo. No importa si viste jeans o un vestido de fiesta, a cara lavada o perfectamente maquillada, es su esencia intangible y única la que seduce a hombres, mujeres y niños.

La mujer sensual por naturaleza es irresistible. Encarnación actual de las míticas sirenas, ella no hace ningún esfuerzo aparente por desprender ese halo que atrapa voluntades. Nace así, perfumada con el exceso generoso de su sexo, y así crece y aprende que los imperios también caen a sus pies.

Las sensuales históricas

Su huella está en la Historia, indeleble. Ejemplos de mujeres sensuales y poderosas que cambiaron el curso de los acontecimientos políticos y sociales de su época. Mujeres que con su poder de seducción dejaron fuera de combate grandes organizaciones, políticas internas, sociedades secretas. Ellas pudieron más que el poder mismo. Sus piernas cruzándose en el aire, los ojos prometiendo deleites, conscientes de la intensidad de su encanto.

Ahí, en el cuadro de las históricas descansan Salomé, Cleopatra, Mata Hari, Helena de Troya, Maria Antonieta, Lucrecia Borgia, Ana Bolena... no son todas, pero son algunas. Ellas desencadenaron guerras, escisiones de la Iglesia, revoluciones y políticas de alta traición. En sus camas se desnudaron las almas y las lenguas de los seducidos, que felizmente, a cambio de una caricia hechicera, entregaron todo.

Las sensuales de papel couché

Hay otras tantas, de la misma especie, que florecen en revistas, calendarios o desde el cine. En realidad es su magnetismo animal lo que se refleja, lo que el fotógrafo o el cámara captan. Nada sabemos de su magia en persona, pero cuando ellas posan su mirada en el objetivo, no existe nada más que su luz. Antológicas de este grupo son Marilyn Monroe, Rita Hayworth, Ava Gardner, Sofía Loren, Brigitte Bardot, Sharon Stone...por nombrar algunas de las estrellas rutilantes de la seducción.

Las sensuales entre nosotros

Son estas, las anónimas, las que taconean cadenciosamente en el hall de un banco, las que suspiran con la boca entreabierta en la playa, las que enroscan su pelo y dejan su nuca al desnudo en el auto de al lado cuando el semáforo está en rojo, las que saludan con un beso innecesariamente cálido en una conferencia, las que cruzan sus piernas en el momento justo y crítico de una negociación, las que caminan dejando estelas de feromonas sin mirar hacia atrás, las que mojan el alma del más duro con una sonrisa, las que llevan en su voz el infierno del deseo. Esas, tienen el poder absoluto de las sirenas de antaño. Se las presiente antes de que lleguen, y cuando se presentan, la lógica y la razón se desvanecen, son poderosas y dulces, condescendientes, independientes y eternamente amadas y deseadas.

No siempre son bellas. Las sirenas del siglo XXI pueden tener apariencias disímiles, atípicas, asimétricas, pero su magia proviene del interior. Son irresistibles para todos, encantadoras, y nadie sabe porqué exactamente, simplemente se las ama.



Cuando un día de estos tenga la sensación extraña de necesitar estar cerca de esa mujer que ni siquiera se parece a su canon de belleza personal, cuando no pueda evitar mirarla y desearla hasta el punto de perder el hilo del pensamiento...ahí estarà...frente a una sirena del XXI...o frente a una auténtica mujer sensual.

6 comentarios:

  1. Confeso reconfortado con lo que llamo placer estético, me quedo, sin embargo con la frase "pero su magia proviene del interior". Excelente análisis, Veronique.

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    1. Gracias otra vez Mikel, me parece que el magnetismo de una mujer sensual poco tiene que ver con su estructura física, es otra cosa, es la magia que provoca.

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  2. Siempre tuve vocación de sirena, y este año incluso llegué a percibir una ligera escamación ... practiqué en la escuela de cantos, emergí airosa de algunas tempestades... y desistí cuando en el reparto de colas la talla máxima era la 38. Recogí mi vocación y después de algunas manipulaciones la transformé en 'osa pirenaica, nivel 1'. No con mucho convencimiento, voy aprobando la asignatura de abrazos de osa, pero después de leer este artículo... creo que volveré a intentarlo el verano que viene. Por lo que se ve, hay lugar para las "apariencias disímiles, atípicas, asimétricas", y bueno, mientras tanto voy dándole vueltas a esto de practicar la dualidad. Una doble vida marcada por los solsticios... interesante.

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    1. Pues ya me contarás cómo te va en el segundo intento. Yo creo que las sirenas inteligentes y con un fino sentido del humor son irresistibles. :)

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  3. Como si la inmortalidad que buscamos desesperadamente estuviera contenida en sus caricias, en sus modales; y tan fácil de transmitirla como un deseo favorable suyo...

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    1. Qué bonito tu comentario Virgilio. Muchas gracias. :)

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