miércoles, 23 de marzo de 2016

¡¡QUE VIENE EL CUCO!! Pero... para matarte de risa.




Pues sí, llegó el cartero con mi nuevo libro de Emilio Ferrero: "El Cuco y otros cuentos para leerle al monstruo que vive debajo de tu cama" y salí encantada a buscarlo. Claro que la dicha me duró lo que tardé en abrir el sobre que lo contenía, porque las pirañas literarias pequeñajas con dos piernas que tengo en casa me lo sacaron de las manos. Apenas pude ver la portada y empezar a leer, de pie, en el salón, mientras cerraba la puerta, las primeras líneas.

- ¡El libro nuevo de Emilioooooooo!, gritó mi piraña más pequeña, de ocho años, Franco.
- ¡¡Síiii!! Luego te lo presto, déjame leerlo primero.
 - ¡¡No, YO!!

Y así desapareció de mi vista durante unos cuantos días. A veces lo veía en la mesa de la cocina, en el baño, sobre las camas, entre miles de fichas de LEGO. Y entonces, una noche, cuando dije: ¡Buenas noches allá arriba, chicos!, me respondió una carcajada.

Obviamente subí a ver de qué se trataba. ¿Un desafío preadolescente? Pues no. Lo que vi fueron dos cabezas llenas de pelos revueltos arremolinadas sobre un libro, ¡mi libro de Emilio Ferrero!

- ¡Bueno, ya me toca a mí leerlo!, dije, y aproveché a sacárselo de las manos.
- ¡Está BUENÍSIMO! ¡Te c.... de risa!, me llegó desde la habitación de las pirañas. ¡Dile que escriba OTROOOO!

Y al fin pude ponerme a leer a gusto. Y a reírme. Emilio Ferrero dice que es para niños, o para el monstruo debajo de la cama, pero a mí me supo delicioso. Con ese humor tan ferreriano, tan surrealista y tan lógicamente loco, Ferrero me hizo pasar otro rato de humor maravilloso. No tiene desperdicio ni comparación porque sólo tiene un aire a otro libro que he leído, "Estudié pero no me acuerdo", del mismo autor. Literatura infantil pero irónica y ácida. Para niños listos... o sea, todos.

Leer a Ferrero es entrar en el universo de lo absurdamente posible, revolver en el guiso imaginario de los niños, sabe ácido y dulce a la vez, tiene un aroma a infancia eterna pero con picaresca. Fresco, súper divertido.

Me encantó la estructura muy corta de sus cuentos. Los niños se bebían uno detrás de otro como si fueran golosinas, con gula, casi con lujuria. Y, por supuesto, acabaron siendo amigos de ese Cuco irreverente y sardónico que les gustó tanto.

Un libro para regalar, pero de verdad, sabiendo que uno entrega un trocito de inteligencia, de fino estilo, de ironía saludable. Es que cuando se acaban los cuentos, se siente la necesidad de que haya MÁS. Por eso el título del último cuento es TAN oportuno.

¿Cuál es el título? ¡Anda a comprar tu libro y lo descubres! ¡Con lo que me costó arrancarles a los niños el mío!

En serio. Si quieres un libro perfecto para niños, busca "El Cuco", no te vas a arrepentir. La calidad de siempre, pero superándose todavía más... o será mi espíritu de niña que lo disfruta tanto. 

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